Estando en Gualeguaychú era muy difícil no hacerse eco del problema de las papeleras. La ciudad vivía este problema muy activamente y era tema obligado a la hora de hablar con la gente local. A donde ibas te topabas con un "NO A LAS PAPELERAS", en vidrieras, banderas, remeras, carteles, calcos en lo autos y toda otra forma que se les ocurra.
Es para destacar la movida que hizo esta gente por un tema que verdaderamente les preocupa y les puede traer serias consecuencias ecológicas y económicas a la zona. El haber llevado este asunto a un plano nacional y luego internacional, aunque no comparta en su totalidad lo medios que utilizaron, fue la única forma viable que encontraron y que tienen de que sus voces se escuchen y que esto se resuelva favorablemente.
Tuve la posibilidad de ver la planta de la pastera Botnia navegando por el Río Uruguay y verdaderamente es un monstruo, no es una fabriquita, es gigante, al punto que se ve desde nuestra costa.
No voy a hacer una bajada de línea muy concreta porque el tema es mucho más complejo de lo que parece y tiene bastantes puntos oscuros tanto de un lado del charco como del otro pero, a pesar de eso, me es imposible no sumarme a una pueblada tan loable.
SI A LA VIDA, NO A LAS PAPELERAS !!!